martes, 7 de junio de 2016

PRIMEROS DE MES


Pues lo normal, primeros de mes, cobras y sientes que las lavadoras son cosas del pasado....


Y no hay nada como tener dinero para pensar que es el momento adecuado para hacerse un cambio de look, ¡renovemos el armario! ¡Para que comprar poco a poco cuando puedes comprar todo de golpe y ser feliz durante 5 segundos de tu frustrada vida!


El cúlmen de la felicidad es poder costearte una vez al mes (que suele coincidir con primeros de mes casualmente) un café de esa cafetería super moderna en la que ¡Puedes cargar tu móvil sin que te miren mal! ¡Y puedes tirarte todo el día con un café y no se acercarán a tí para preguntarte si quieres algo más porque acabas de pagar 7€ por un café y una magdalena! Lo malo de estos sitios es que te da por pensar...


Y cuanto más piensas vas desencadenando una serie de catastróficas desdichas que se acumulan en tu mente y tu cara pasa de ser la de una persona feliz y sin preocupaciones, a la de una paloma que se acaba de tragar una ventana...


Y entonces Ofelia sólo puede hacer lo que haríamos cualquiera, ¿devolver la ropa? ¿Venderla? ¡Jamás! ¡La ropa me la quedo aunque me cueste la casa, la vida y las puntillas del vestido!



Y así es como Ofelia aprende que primeros de mes no es lo mismo que ser millonaria. 



Esto es una explicación que quiero que quede clara de una vez por todas, tengo 28 años, uso mandil y que sepáis que ...



Continuará...

viernes, 3 de junio de 2016

LOS RODAJES...


Todos hemos sufrido con los benditos rodajes, por tenerlos y por no tenerlos, pero lo que está claro es que todo actor que se precie usará el metro como método de ensayo general, bueno, de ensayo general, de ensayo diario... porque con tantas horas que nos pasamos allí metidos como para no utilizarlas... o vale a lo mejor sólo lo hace esta Ofelia que es incapaz de organizar su tiempo....



Lo peor es la comparación entre los rodajes propios, que cuidas, mimas y procuras tener víveres por si una tormenta os dejara al equipo de 7 aislado, sin forma de contactar con el exterior...


Y el rodaje de superproducción en el que acabas buscando como un desesperado el kiosko más cercano para ir sin que te pillen, eso si no tienes que aguantar que haya comida de sobra pero que por desgracia no sea para tu caché...


Pero por fin llega el día, ese que llevas esperando durante meses. ¡Es tu momento! ¡¡¡Corre Ofelia!!!


¿Se habrán confundido? ¿Serán de ONO, Orange o Vodafone? ¿Será mi madre?



No me suena su voz, no me suena a extranjero... ¡esto suena a producción de las grandes!


¡Por fín Ofelia! ¡Tu gran oportunidad! ¡Podré pagar el piso! ¡Y se acabó el comprar en las ofertas! ¡Va a empezar mi vida de anuncios absurdos y glamur! ¡Y de aquí a la siguiente y a la siguiente! ¡Y luego a Hollywood y .... un momento ¿El salario era...?




Donde había tirado yo la tarjeta Joven del Club Carrefour....

Continuará....





jueves, 2 de junio de 2016

Los Hipsters al Sol

Hola Ofelias!!!!!
Empezamos con esta pequeña novela gráfica, ya que quiero contar mi aventura qué mejor que ilustrarla.


 Que bonito era cuando te podías tirar horas y horas en el la bañera con burbujitas pensando en lo maravilloso del mundo y en qué ibas a comer mañana...



 Pero no, eso no era suficiente para Ofelia Hipster, no, ella quería más y decidió...



Todo parecía glamur y cosas bonitas...



Pero no todo era oro lo que relucía... (Que narices te harán en la peluquería que nunca jamás te durará el peinado más allá del momento culmen entre levantarte del asiento y salir por la puerta)...


Lo peor era que aunque tú no lo sabías tus sábados dejarían de existir... Adiós a esos...


Ahora que tenías claro la meta y que la peluquería no era la solución, uno de tus últimos sábados decidiste...

Pero quizás fuese el sueño, que te pilló sin desayunar o que tal vez no buscases lo suficiente porque...


No pasa nada como buena Ofelia Hipster nunca te rindes, sabías cual era el siguiente paso...



¡Acabas de encontrar la panacea! ¡Tu terror a que no te cojan en los castings se va con el agente! Seguramente te sigan sin coger, pero ¡que felicidad poder tener un agente! Lo que nadie te dijo es que no era tan fácil de encontrarlo...



Pero en fin esto es sólo el principio. Ofelia Hipster nunca se rinde...

Continuará...



miércoles, 24 de febrero de 2016

Primer mandamiento: Ir no quiere decir que puedas volver

    Soy de la generación del messenger, nosotros poníamos frases igual de grandes que esta entrada de blog para expresar todas nuestras iras homicidas. Ahora bien, llega Facebook, Facebook se me queda pequeño. La gente tiene una vida tan interesante que poner de repente mi vida catastrófica sería como gritarle al mundo "¡matarme!". Y yo en mi capacidad creativa me dije a mi misma ayer mismo que salía de un mismo casting que era como otros tantos mismos que había ido: ¿y por qué no contarlo? Asique aquí me tenéis, abriendo ya mi ¿cuarto blog? para gritarle al mundo "¡reíros conmigo de mi desgracia!".

    Tener un casting siempre es motivo de alegría, tener dos es para dar palmas, pero tener dos castings y un rodaje de un corto es para morirse interiormente por lo afortunada que eres, estando en Madrid, que te llamen y sobretodo ¡siendo nadie!.

    Todo parecía ir bien, un autobús, mucha gente, 40 minutos de trayecto como sardinitas en lata, obviamente yo al llegar tan puntual como siempre me tocó ir de pie (vale, aquí debí imaginarme que la cosa no podía ir a mejor, ¡pero no! ¡alegría! ¡Tenía un casting!). Cuando llegamos al sitio traté de no vomitar a la chica de al lado que iba plácidamente sentada mientras se quejaba de su "mareo de huevos" eso sí, mientras iba sentada y con un espacio vital que yo hubiese invadido de no ser porque la ética y la moral que me invaden empiezan a caerme mal.

    Cuando llegamos todo parecía ir bien, una cola, rellenar una ficha (¡vaya! yo había sido precavida y la llevaba completamente cumplimentada como indicaron en el email de citación. Al parecer éramos un grupo muy reducido las que pensábamos lo mismo). Seguimos en la cola, número 119, todo pinta bien, impar, esta es la mía... camino, camino, doblo esquina, sigo caminando, doblo esquina, me siguen 10 muchachas, yo sigo a otro 10, ¡separación! Chicos por un lado, chicas por otro. Esto no hubiera tenido mayor importancia de no ser porque... entrábamos en el mismo recinto y tan sólo nos separaba un cordón de terciopelo que se terminaba juntando para dar paso a la señora que te hacía la foto y la que te tomaba las medidas... y la separación era ¿por?. Grupos de 25 mujeres, nos informan de que si no somos cogidas es porque no cumplimos con las medidas que piden no porque no seamos buenas actrices (esto hubiera tenido sentido si no hubiesen pedido las medidas días antes de ser convocados al casting). Todo pintaba ¿bien? 

    Mis temores se cumplen. Entramos 25 tías dentro de una sala dónde un hombre nos habla en Inglés como si un casting de EEUU hubiera invadido Madrid. Esto no me hubiera molestado de no ser porque tenía una pequeña señorita preguntándome de continuo qué decía el hombre, y mostraba su gran preocupación porque no daba con las medidas que pedían y no entendía qué hacía allí perdiendo la mañana. Lo que yo no entendía era qué hacía allí a esta hora de la mañana cuando pedían una medida mínima de 1,70 y ella medía 1,60. Sigamos. Un hombre nos mira de arriba a abajo, según la mujer que está en organización ése hombre tiene mucha experiencia y sólo con mirarnos va a saber si damos el personaje. Conclusión: se quedan 3 chicas de 25 que entramos como seleccionadas, que casualmente eran prototipos de mujeres. Es decir, voy a un casting a actuar y me salgo sin actuar, eso sí, el hombre sólo mirando mi cara y mi cuerpo pudo saber perfectamente que no daba el papel. Es como decirle a un médico que no tiene cara de médico y que por tanto no puede ejercer. Pero oye que no pasa nada sobretodo cuando te dicen que ahora no tienes forma de volver al pueblo, al no ser que hayas venido en coche porque el autobús que sube a las 8:15 de la mañana no vuelve a subir de nuevo y que, por lo tanto, tienes que pagar un taxi para volver a coger un bus en un pueblo perdido y que te lleve a casa, y termines caminando carretera arriba, subiéndote a un coche de una señora que amablemente se ofrece a llevarte porque se lo han hecho a ella más veces y se apiada de ti. (Pase lo que pase por el camino siempre encontrarás buena gente).

    Comentarios aparte y sin parecer poco optimista mejor me quedo con la frase de mi madre "Insiste y persiste que el que la sigue la consigue, y ese tipo de castings da asco, deja de ir". Y como mi madre tiene más razón que un santo, empezaré a seleccionar mejor a los castings a los que me presento. Nota mental para positivizar la experiencia: "Si te tratan como una vaca, no es un trabajo, es un matadero"

    Y así siguen las historias para no dormir de esta actriz en busca de un huequito en la historia.